domingo, 22 de abril de 2012

Torear en los Teques



Jueves, 22 de Diciembre de 2011

Por: Jesús María Sánchez.

El historiador Carlos Salas, escritor, ensayista, actor de teatro, figura destacada de nuestras letras, en su dilatada trayectoria como investigador del acontecer teatral y taurino en nuestro país, dejó, entre otras, dos obras claves para los que se decidan a investigar sobre esas materias. En una trata la evolución del teatro venezolano y, en otra todo lo relacionado con la fiesta brava. Al hurgar sobre los toros en Caracas, Carlos Salas cita, entre otros historiadores, a José Oviedo y Baños, Arístides Rojas, Manuel Landaeta Rosales, Nectario María, señalando que, al establecerse el gobierno colonial en Caracas, las fiestas de los toros se realizaban con frecuencia en la recién fundada ciudad. Estas fiestas, donde los toros constituían el atractiva central, según Actas del Cabildo de Caracas revisada por Guillermo Meneses, Cronista de Caracas, arrancan desde enero de 1573, “cuando Caracas tenía seis años de edad.”. De acuerdo a las notas redactadas por Carlos Salas, al celebrarse las fiestas en honor a Santiago Apóstol, San Mauricio, San Sebastián y San Jorge, los organizadores incluían en la programación juegos de cañas y toros. Lo cierto es que, en Caracas, como en otras regiones de la Venezuela colonial, se extendió la afición por los toros.

Los que deseen profundizar en la materia taurina caraqueña le recomendamos revisar las páginas de “La fiesta brava en Caracas”, denso trabajo informativo redactado por Don Carlos Salas. En esa investigación se nos dice que por los lados de El Valle, cuando corría el año de 1789 existía un coso. Se sabe, a través de las páginas de la obra escrita por Carlos Salas que, en la Plaza Mayor de Caracas, en el mismo lugar donde el presidente Antonio Guzmán Blanco mandó a edificar la Plaza Bolívar, se escenificaron corridas de toro para homenajear al rey Carlos IV. Don Carlos Salas, autor que nos ha guiado en la redacción introductoria de este trabajo, revela que en Caracas, para el año de 1805, a pesar la una prohibición existente, según una Real Cédula, existían plazas de toro en las esquinas de Jesús, La Palmita, entre Ño Ferrenquín y La Cruz. Otro de los cosos se levantó en los dominios de Sabana Grande. De acuerdo a las notas que poseía el escritor Manuel Landaeta Rosales, la afición caraqueña también se daba cita en los circos provisionales levantados en las esquinas de Bucare y Glorieta. La afición marchaba, de acuerdo a los programas diseñados para celebrar determinadas fiestas, entre los toros coleados y la fiesta brava.

El día 2 de febrero de 1896 se inaugura, todo un acontecimiento en Caracas, el Gran Circo Metropolitano, con una capacidad para unas cuatro mil personas. A su apertura asistió el presidente Joaquín Crespo. En las arena del Metropolitano entre fracasos y triunfos, se presentaron destacados diestros nacionales y españoles. En esa plaza la primera oreja la cortó Pascual González “Almanseño” y, el primer espada venezolano premiado con una oreja después de su faena, fue Vicente Mendoza “El Niño”. Por cierto, al Circo Metropolitano se dieron cita los presidentes Joaquín Crespo, Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez y, muy recordada fue la actuación del gran maestro español Juan Belmonte. A este histórico circo, el Metropolitano, situado entre las esquinas de Mijares y Puerto Escondido, le seguiría el Nuevo Circo de Caracas, obra diseñada por el arquitecto Muñoz Tébar, muerto antes de su conclusión y terminada por el también reconocido ingeniero Alejandro Chataing. La inauguración se efectuó el 26 de enero de 1926 con un cartel donde participaron Serafín Vigiola, Torquito y Alejandro Sáez “Alé”. Los toros lidiados pertenecían a los potreros del dictador Juan Vicente Gómez.

En Los Teques, como en el resto del país, se levantaron modestos coliseos para ver brillar a figuras del capote, de la muleta, las banderillas y la espada. De acuerdo a las informaciones recogidas por el maestro Luis Enrique Luna, la primera arena tequeña estuvo situada en los terrenos que en nuestros días ocupa el instituto “José Roque Pinto”, lugar conocido como “El toro”. Allí, según nuestro recordado amigo Luna, se presentaron reconocidas figuras de la tauromaquia, entre ellas Eleazar Sananes “Rubito”, Julio Mendoza y el español “El gallo”. Esta instalación tuvo vigencia hasta el año de 1933. Había abierto sus portones, dice Luna, en la década de los años veinte. Frente a la plaza Guaicaipuro se encontraba un corralón donde se montaron tardes de toros. Al lado de la actual sede de la Alcaldía y el Concejo Municipal, se levantó otro circo, “La Coromoto”, conocido popularmente como “El pulguero”, donde el diestro tequeño Isidoro Cardozo “Giraldillo”, comenzó a dar sus primeros pasos y, se aplaudió a Evelio Yépez, quien, con el correr de los años lució su traje de luces en la Monumental de Madrid.

A la pista de “La Coromoto” le siguió, tal como lo reseña Luis Enrique Luna, “La Macarena”. Por cierto, en la llamada Suiza de Venezuela, así le decían a Los Teques por su excelente clima, se lucieron con sus respectivos capotes, al lado de los ya nombrados, otros lidiadores como Julio Mendoza, Luis Molinar, Diamante Negro (mexicano), Antonio Duarte (español), Curro, Rafael y Efraín Girón, , José Artahona, William Reyes, Víctor Esqueda “El trágico”, , los hermanos Olivares y Rafael Pirela. Desde hace ya unos cuantos años los tequeños dejaron de aplaudir a estoqueadores, novilleros, becerristas, banderilleros, espadas, maestros. Ya no se oyen las notas de los pasodobles que acompañaban los que, con temple y garbo dibujaban sus faenas.

Las las manoletinas, diamantinas, los pases de pecho, no nos las dibujan los toreros con sus rojos capotes, ahora las diseñan los conductores de automóviles, autobuses, gandolas, motocicletas, bicicletas, que deben esquivar huecos, baches, fallas de borde, troneras, que se encuentran en todas las calles de Los Teques. Los profesionales del volante, los que conducen sus unidades por la carretera Panamericana, la carretera vieja y la autopista regional del centro, por todo lo que tienen que sortear se han convertido en lidiadores de postín sin tener que enfrentarse bravos miuras en plazas de Madrid y Sevilla./ sanchezjesusmaria@hotmail.com

3 comentarios:

  1. Este Reportaje me trae a la memoria los toros en Guatire, años 50, donde Evelio Yepez de Los Teques tuvo gran cartel; asi mismo recuerda al recientemente fallecido Cesar Faraco, Eduardo Chivas, León Rivero y muchos más.Epoca de nuestra casi niñez, cuando aprendimos a querer esta Fiesta de la que somos defensores. Me gustaria algun reportaje sobre este tema de la plazita de Guatire.

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  2. muy completo su reportaje lo felicito,queria saber si tiene algunas fotografias de esa epoca gracias

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  3. Hoy 12 de diciembre se cumple años d la desaparicion física de Evelio Yepez quisiera unas notas para el. Gracias

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